En plena naturaleza salvaje, la nueva colección invita, como un retorno a los orígenes, a un viaje solar lleno de aventuras compartidas. Una pausa espiritual, un retorno a la infancia y a los juegos del verano. Los materiales naturales, como el algodón, el lino y la viscosa, dibujan siluetas libres. Los vaqueros son ligeros, estampados y bordados, como una floración de verano. Los tencel se juegan con nuevos matices. Los tonos neutros se invitan al comienzo de la temporada en trajes luminosos o conjuntos finamente rayados.